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Experimento para comprobar las ventajas
Sí, yo soy una defensora de los cuchillos de cerámica. Sí, yo os he comentado ya muchas veces que el material del cual están hechos es químicamente inerte y que por lo tanto no reaccionan cuando entran en contacto con tu comida pero después de leer un articulo en este blog me siento aún más plenamente convencida de las ventajas de los cuchillos de cerámica.
Lo acabo de hablar con un amigo que también utiliza este tipo de cuchillos y el me confirma que es cierto, que los alimentos que cortas con cuchillos de cerámica se comportan de forma diferente a si lo cortas con otro tipo de cuchillos. De hecho hemos repetido el mismo experimento y es cierto. Cuando cortas una manzana con un cuchillo de cerámica esta se oxida de forma mucho más lenta.
Fijaros en esta foto

Parece mentira no? Yo creía que las propiedades de estos cuchillos impedían que los olores se transmitieran de un alimento a otro pero no que influyeran en el comportamiento de este una vez cortado…
Haciendo la prueba
El caso es que me pico la curiosidad y después de leerlo baje al supermercado y me compre un par de manzanas para hacer yo misma la prueba. La verdad es que no era que dudara del tema porque este blog es de consejos y no trata de vender nada pero me picaba la curiosidad y quería ver como la magia ocurría delante de mis ojos.
Compré las manzanas, subí a casa como una niña con zapatos nuevos. Puse mis cuchillos encima de la mesa, saque una tabla de madera, una manzana y hala, a cortar. Cogí una manzana y la corte a la mitad con un cuchillo de acero inoxidable cogí otra manzana y la partí a la mitad con un cuchillo de cerámica. Me puse a esperar y sucedió. Sí realmente a medida que iban pasando las horas la manzana que había partido con el cuchillo cerámico iba perdiendo el color mucho más lentamente que la otra. Que fascinante¡¡¡
Desde que las corte les iba echando un vistazo cada 30 minutos y era fácil darse cuenta casi desde el principio que cada manzana se comportaba de forma diferente. Durante 3 horas estuve observando el proceso y al final las diferencias eran tremendas. Pero lo más sorprendente es que las deje toda la noche para ver lo que pasaba al despertarme y mientras que la manzana del cuchillo metálico estaba totalmente deteriorada la otra estaba exactamente igual que la había dejado la noche anterior
Conclusiones
Sorprendente. Sinceramente no me esperaba esto. A qué se deberá? A ver si alguno de los lectores del blog es física o ingeniera de cerámicas o lo que sea y me lo explica. Entiendo que es porque el corte del cuchillo cerámico es más limpio y no desgarra los tejidos con los que estos se separan sin tanto sufrimiento. Será por esto? Pues no lo sé, pero ya empiezo a pensar que no tengo en mis manos un cuchillo sino una varita mágica de trocear alimentos.
En cualquier caso el experimento me ha proporcionado una valiosa información y un nuevo superpoder. Ya puedo cortar la fruta el día antes de comérmela y saber que no se va a oxidar.
Y vosotras os animáis a hacer el experimento?





Bueno, no es arte de magia, solamente es ciencia. ¿Qué pasa? El metal del cuchillo libera (por muy pequeñas que sean) iones metálicos, los cuales sirven como catalizadores para las reacciones de oxidación. Que quiere decir esto, que los metales actúan como aceleradores de los procesos naturales de oxidación, por lo tanto se oscurece mucho más rápido. La cerámica, al no contener metal, no acelera la oxidación de los alimentos. A eso vienen los famosos antioxidantes (como el ácido ascórbico – vitamina C) que atrapan los iones metálicos libres para evitar que se genere la oxidación (échale tantito limón a tu manzana para que no se oscurezca tan pronto).
Si tu objetivo es evitar la oxidación de ciertos alimentos (no todos se oxidan o se oscurecen de esta forma) con un cuchillo de plástico la armas fácil.
Muy interesante Ivan. Muchas gracias por tu comentario